Según la velocidad acelerada y estrepitosa de descrédito que presenta desde hace un tiempo la llamada Autoridad Metropolitana del Transporte (AMET), es obvio que se vislumbre que en menos tiempo del que podamos imaginar, ésta se verá forzada a desaparecer o a ser eliminada, para dar parte a otra institución sin ese nivel de desmérito, debido al deterioro moral que esta acusa, y con ella los agentes que la conforman.
Deterioro moral que equivale a la falta de motivación y estímulo que presentan sus miembros, cuya conducta y comportamiento indisciplinado se pone de manifiesto tanto a lo interno como a lo externo, o sea en las calles que es donde prestan su servicio.
Una muestra de ello lo constituyen las innumerables batallas campar y peleas callejeras que escenifican casi a diario estos uniformados contra conductores y choferes, en plena vía pública. Estos enfrentamientos, que cada día se están tornando mas agresivos, van en la via de producir numerosas muertes, pues se están comportando como energúmenos .
Esos deprimentes y peligrosos escándalos se han vuelto viral en las redes sociales, a tal punto que hasta se ha caricaturizado el indisciplinado y mal comportamiento de éstos, señalándolos de torpes, mostrencos, rústicos, ordinarios, entre otros epítetos.
Esa caricaturización de torpeza e ineptitud que se resaltan en estos medios alternativos de
comunicación, son un vivo espejo de la concepción que tiene la ciudadanía acerca de esta institución encarga de regular el tránsito en el país, la cual se ha convertido en el hazmerreír de la población.
Las quejas colectivas en torno a este comportamiento señalan que todo este malestar tiene su origen en la incompetencia, ineptitud y falta de tacto de su incumbente, el general Frener Bello Arias, a quien se le achaca haber sembrado un estado de terror e irrespeto entre sus subordinados.
Estado de irrespeto que lo vemos revelado a diario en todo el accionar de estos agentes, como es el caso de la foto que sirve de ilustración a esta reseña y de la cual fuimos testigos, gran cantidad de los cuales han revelado que les importa un bledo que los cancelen o les pongan en retiro, pues no se sienten a gusto ni representados trabajando bajo esa desmañada gerencia.


