El drama vivido en muchos
puntos vulnerables del Territorio Nacional fue digno de la escena de una
película de suspenso. La magnitud de la tormenta Sandy, asociada a su larga duración, nos expuso
aún más a las inundaciones.
Fue una valiosa oportunidad para medir la
resistencia de nuestra infraestructura, se reflejaron debilidades en muchas
obras cuyos sistemas de drenajes no respondieron, ante el colapso, la ciudad
que irónicamente muchos dijeron parecía la Venecia del Caribe nos dejó a todos
con una visión diferente sobre nuestras vulnerabilidades.
Pudimos, sin embargo, ver
una maquinaria que desde el Gobierno se movió con rapidez. Obras Publicas hizo
su parte, la Oficina de Ingenieros supervisores de Obras del Estado actuó con
prisa, respondiendo a las señales del Presidente Danilo Medina, y ya se
encuentra reparando 9 puentes en todo el territorio, así como también ha iniciado
la rehabilitación de viviendas, caminos vecinales y cañadas de comunidades
que han quedado afectadas en distintas provincias del país.
Es bueno saber que contamos
con instituciones capaces de responder y un gobierno capaz de alterar su agenda
para ir en auxilio de su pueblo. Para muchos pudiera pensarse que esa es precisamente
su responsabilidad, y lo es, pero también es responsabilidad nuestra reconocer
cuando las cosas, a pesar de todos los tropiezos, marchan bien, porque desde
arriba la voluntad es hacerlo por el bien de las mayorías.


